Historia

1970s

La Idea

Esteban Vicente Jiménez (Soria, 1953) era un piragüista profesional con un gran sueño: construir un barco de madera de tan robusto y seguro como para poder dar la vuelta al mundo.

A Esteban no le importó estar a 250 km de la costa y en 1979 empezó a diseñar el barco siguiendo los estándares artesanos de los carpinteros de ribera. Meses más tarde consiguió la aprobación del proyecto por parte del ingeniero naval Dr. Francisco Lasa Echarri.

1980s

Construcción y Botadura

En seguida se puso manos a la obra con la construcción, ayudado por un numeroso grupo de amigos y voluntarios. La primera parte se llevó a cabo en Vinuesa. Esteban y sus amigos tallaron todas las piezas del interior y los primeros mástiles con madera de la zona.

Se necesitaron 2 viajes con 2 enormes camiones para transportar todas las piezas de madera hasta Lekeitio (País Vasco) en 1982. Allí se terminaron el resto de piezas y se llevó a cabo el ensamblaje. El barco se botó el 15 de mayo 1984 con el nombre de Marea Errota. En las semanas siguientes se instalaron el motor y la electrónica en la ría de Bilbao.

Para entonces Esteban y sus amigos ya sabían lo que iban a hacer: Dar la vuelta al mundo siguiendo la ruta de Magallanes-Elcano, y después convertir el ATYLA en un barco escuela. La idea era tan impresionante que Esteban recibió la Mención Honorífica de los Premios Rolex a la Iniciativa en 1984. Por desgracia el plan de la vuelta al mundo se truncó, y Esteban y sus amigos tuvieron que encontrar otra manera de financiar su proyecto.

En 1986 pusieron rumbo al Caribe con intención de recaudar dinero alquilando el ATYLA para salidas con turistas. Pero la suerte estuvo en su contra, y el barco fue saqueado por completo justo antes de cruzar el Atlántico.

1990s

Las Islas Canarias

Amarrados en la isla de Lanzarote mientras se preguntaban qué hacer, la tripulación del ATYLA se dio cuenta del enorme potencial que tenía el turismo de la zona. Al final acabaron quedándose, y durante 19 años la goleta estuvo en el puerto de Playa Blanca, realizando pequeñas excursiones de navegación a vela para turistas.

2000s

Representando a Cantabria

En 2005 el gobierno de Cantabria contrató ATYLA para convertirla en el buque que representase la región. Fue trasladada a Santander, donde por 6 años se utilizó para todo tipo de actividades (formación de navegantes, avistamientos de fauna marina...).

En 2013 Esteban tenía casi 60 años y su sobrino Rodrigo de la Serna (Madrid, 1989), decidió hacerse cargo del barco para mantenerlo navegando. En Junio de ese año ambos trasladaron la goleta al Mar Mediterráneo.

Al final del verano ATYLA participó en la Mediterranean Tall Ships Regatta 2013. Esta regata recordó a Rodrigo el objetivo original de su tío 30 años antes, y decidió convertir el ATYLA en un barco escuela internacional, desarrollando un proyecto educativo para formar a los líderes del futuro.

Presente

Barco Escuela Internacional

A partir de 2014, ATYLA realiza cada año una ruta diferente alrededor de Europa, visitando multitudinarios festivales marítimos y regatas de grandes veleros. Cada año, de media, el barco navega 11.000 millas náuticas, realiza 25 paradas en puertos diferentes y embarca a centenares de aprendices de decenas de países.

En 2017 ATYLA cruza el Atlántico y visita EEUU y Canadá en la Regata de grandes veleros "Rendez-vous Quebec".

Estamos seguros de que un día lograremos cumplir el sueño de Esteban, y daremos la vuelta al mundo compartiendo nuestro mensaje de educación intercultural, aventurera y respetuosa con el medio ambiente.